Qué estás comprando realmente.
Antes de invertir, comprar o asumir una plataforma, conviene saber en qué estado está, cuánto cuesta mantenerla y qué riesgos vienen incluidos en el precio. Reviso el activo técnico y te entrego un informe que puedes llevar a un comité y defender.
Una primera conversación para entender la operación y su calendario. El precio y el plazo llegan después, por escrito.
Qué es una due diligence técnica
Una due diligence técnica es la revisión independiente del activo tecnológico de una empresa o un proyecto antes de tomar una decisión con dinero detrás: una inversión, una compra, un cambio de proveedor o una migración.
No responde a «¿está bien hecho el código?». Responde a preguntas que se pueden llevar a un comité: qué hay, qué vale, qué cuesta mantenerlo, qué riesgos tiene, y qué tendrías que gastar el primer año solo para que siga funcionando como funciona hoy.
La parte financiera de una operación se revisa casi siempre. La parte técnica, mucho menos, y suele ser donde está el coste oculto: una plataforma que solo entiende una persona, una dependencia sin soporte desde hace años, una integración que se sostiene con un script que nadie ha tocado desde 2019.
Cuándo tiene sentido
- Vas a invertir en una empresa cuyo producto principal es software o cuya operación depende de él.
- Vas a comprar una empresa y el precio incluye una plataforma que vas a heredar entera, con su deuda técnica y con la gente que la sabe mantener. O sin ella.
- Vas a comprar o adoptar una plataforma y quieres saber si el coste de propiedad se parece al del presupuesto.
- Vas a heredar un sistema porque el equipo que lo hizo se va, o porque el proveedor que lo mantiene termina contrato.
- Vas a migrar y necesitas saber qué se puede llevar, qué hay que rehacer y qué hay que dejar morir.
- Vas a cambiar de proveedor y quieres saber qué activo estás recuperando de verdad.
- Tienes que decidir si un proyecto es viable y las estimaciones internas ya no te resultan creíbles.
- Eres el que vende y prefieres saber lo que va a encontrar el comprador antes de que lo encuentre.
Qué se revisa
El estado del sistema
Arquitectura, calidad general del código, cobertura de pruebas, deuda técnica acumulada, versiones y dependencias, seguridad básica, entornos y despliegues.
Las dependencias
De qué software de terceros depende para funcionar, cuáles están abandonados o sin soporte, cuáles atan al negocio a un proveedor concreto, y cuánto cuesta salir de cada uno.
Las personas y el conocimiento
Cuánta gente entiende de verdad el sistema. Qué pasa si mañana se va una persona concreta. Qué hay documentado y qué solo está en la cabeza de alguien. Es el riesgo que más veces se pasa por alto en una compra y el que más caro sale.
El coste real de mantenerlo
Infraestructura, licencias, contratos de mantenimiento, horas de proveedor y el gasto que hará falta el primer año solo para sostener lo que ya existe, sin construir nada nuevo.
La distancia entre lo que se dice y lo que hay
Qué promete la documentación comercial, qué hay realmente construido, qué está a medias, y qué está construido pero nadie usa. Se ve en el histórico del repositorio y en el uso real, no en la presentación.
Qué se entrega
- Un informe ejecutivo
- Cuatro o cinco páginas que puede leer alguien que no es técnico y salir de ahí sabiendo si compra, a qué precio y con qué condiciones.
- Un informe técnico detallado
- Los hallazgos con sus evidencias, para que tu equipo o tu asesor los pueda contrastar.
- Un registro de riesgos
- Cada riesgo con su probabilidad, su impacto en euros cuando se puede estimar, y qué haría falta para mitigarlo.
- Una estimación del coste de propiedad
- Qué cuesta mantener esto un año, tal como está.
- Una recomendación explícita
- Seguir, seguir renegociando el precio, seguir con condiciones, o no seguir.
- Una reunión de presentación
- Donde respondo a las preguntas de quien tenga que firmar.
Qué decisiones ayuda a tomar
- Invertir o no invertir.
- Pagar el precio pedido, o pagar menos porque ahora tienes argumentos numerados para negociarlo.
- Comprar con condiciones: retener parte del pago, exigir que se quede una persona clave, o pedir que se arreglen determinadas cosas antes del cierre.
- Migrar ahora, migrar más adelante o no migrar.
- Mantener el proveedor actual o cambiarlo, sabiendo qué te llevas y qué se queda.
- Cuánto presupuesto reservar para el primer año de un activo que aún no conoces.
- Parar la operación. Pasa. Y suele ser lo más barato que se puede hacer con un informe.
Auditoría técnica y due diligence técnica no son lo mismo
Se usan como sinónimos y no lo son. La diferencia no es de profundidad: es de destinatario. Cambia quién la lee y para qué decisión.
| Auditoría técnica | Due diligence técnica | |
|---|---|---|
| Para quién | Para el dueño del sistema | Para quien va a poner dinero |
| Pregunta | ¿Cómo está esto y qué arreglo? | ¿Qué estoy comprando y cuánto vale? |
| Mira | El sistema | El sistema, su coste, su gente y su riesgo |
| Termina en | Un plan de mejora | Una decisión de inversión |
| El lector es | Técnico | Un comité, un inversor, un consejo |
| Cuándo se hace | Cuando algo no funciona | Antes de firmar |
Una auditoría técnica te dice qué arreglar. Una due diligence técnica te dice si merece la pena comprarlo para tener que arreglarlo. Si lo que necesitas es lo primero, mira el rescate de proyectos digitales o el diagnóstico técnico inicial.
Cómo se define el alcance
En la primera llamada no cierro precio ni plazo. Todavía no he visto el proyecto. Lo que cuesta un rescate, una due diligence o una dirección técnica externa depende del estado real del sistema, de los accesos que haya, de cuántos proveedores estén implicados, de qué documentación exista y de la urgencia.
- 01
Primera llamada para entender la situación
Treinta minutos, sin coste. Me cuentas qué pasa, yo pregunto, y salgo sabiendo si puedo ayudarte y qué tipo de trabajo encaja.
- 02
Si encaja, revisión inicial del contexto
Miro por encima lo que exista: documentación, accesos, contratos, quién está implicado. Aquí es donde se ve el tamaño real del problema.
- 03
Definición del alcance
Qué entra, qué no entra, qué dependencias hay y qué se puede dejar fuera sin perder el sentido del trabajo.
- 04
Propuesta por escrito
Con alcance, precio, plazo y entregables. Nada de horquillas abiertas: una propuesta que puedas comparar y defender.
- 05
Empezamos solo si los dos lo aprobamos
Si la propuesta no te convence, no pasa nada y no has pagado nada. Si no me convence a mí, te lo digo antes.
Prefiero parecer prudente a parecer rápido. Un presupuesto dado en treinta minutos, sin haber mirado nada, se incumple en la semana tres.
Antes de firmar, hablemos.
Cuéntame la operación y el calendario. Te digo qué haría falta revisar y si esto es un encargo para mí. Si el alcance no encaja conmigo, te lo digo en esa misma llamada.
Me cuentas qué operación es y cuándo hay que decidir.
Si encaja, reviso el contexto y acotamos qué hay que mirar y qué se queda fuera.
La propuesta llega por escrito, con alcance, plazo y precio, antes de empezar.
Lo que preguntan antes de encargarla
¿Cuánto cuesta una due diligence técnica?
Depende del tamaño del sistema, del acceso que haya y del plazo. No te lo puedo decir en la primera llamada, porque todavía no he visto nada. Esa llamada sirve para entender la operación y decidir si tiene sentido avanzar; si lo tiene, reviso el contexto, defino el alcance y te envío una propuesta cerrada.
¿Cuánto tarda?
Las operaciones tienen fechas y lo sé. Lo primero que pregunto es cuándo hay que decidir. El plazo lo cierro en la propuesta, no en la llamada. Pero si desde el principio veo que tu calendario no da, te lo digo ahí mismo y no seguimos.
¿Necesitas acceso al código de la empresa que voy a comprar?
Sí, al menos en lectura, y a una o dos personas técnicas. Se hace con un acuerdo de confidencialidad y dentro del proceso de data room, como cualquier otro asesor de la operación.
¿Qué pasa si el vendedor no da acceso?
Se puede hacer una revisión limitada con lo que sea observable desde fuera, y el informe dirá exactamente qué no he podido verificar. Un informe con huecos declarados vale. Un informe que finge que no los tiene, no.
¿Sirve para una operación pequeña?
Sí, ajustando el alcance. Para operaciones pequeñas suele bastar una revisión de banderas rojas: los riesgos que harían replantear la operación, sin entrar en el resto.
¿Puedes hacerla si el sistema no es eCommerce?
Sí. Casi nada de lo que se revisa depende del sector: dependencias, concentración de conocimiento, coste de propiedad, riesgo. Donde más contexto aporto es en eCommerce y en sistemas conectados a ERP.
¿Trabajas con el asesor financiero o legal de la operación?
Sí, y es lo normal. La parte técnica es una pieza del mismo informe. Puedo entregar en el formato que use el resto del equipo.